Diciembre 2010

Mis Hermanos en Cristo,

El 5 de mayo de 2005, tuve el placer de consagrar el primer Cementerio Católico en la Diócesis de San Bernardino, Nuestra Señora Reina de la Paz, El Mausoleo y la Capilla de los Fieles Difuntos. Unos meses después de consagrar Nuestra Señora Reina de la Paz nuestro sueño de un cementerio de primera clase se hizo realidad. En julio de 2006 sepultamos a nuestro primer feligrés y en la actualidad más de 400 de nuestros fieles tienen aquí su descanso eterno.

Nuestra Señora Reina de la Paz es un cementerio muy hermoso y está ubicado en una zona céntrica en la ciudad de Colton, lo que lo hace accesible a todas las familias en el Inland Empire. El Mausoleo de los Fieles Difuntos está disponible para celebrar liturgias funerales inmediatamente antes del sepelio.

Representantes de la Oficina de Cementerios Católicos han visitado la mayoría de las parroquias en el área general de la diócesis que serviría Nuestra Señora Reina de la Paz. Han informado a muchos de nuestros feligreses sobre los beneficios de planear con anticipación. Este es un programa continuo y hasta la fecha 7500 familias han visto el beneficio de planear con anticipación.

La respuesta de los fieles católicos de nuestra diócesis y el éxito del Cementerio Católico Nuestra Señora Reina de la Paz en tan corto periodo de tiempo demuestra la tremenda necesidad que sirve este ministerio. Gracias por apoyar a este sagrado y maravilloso lugar, un lugar dedicado a la dignidad católica de la vida.

Su servidor y hermano en Cristo,

Monseñor Gerald R. Barnes
Obispo de la Diócesis de San Bernardino